LSD

por egoitzmoreno

En los cincuenta, a la administración estadounidense le dio por experimentar con voluntarios sobre los efectos del LSD. Echa un vistazo al caso de este dibujante, al que se le administraron 50 microgramos, pidiéndole que retratara a uno de los médicos ahí presentes:

Primer dibujo: a los 20 minutos de la ingesta. El sujeto esta calmado y dibuja al carboncillo, aun no hay efecto.

Segundo dibujo: 85 minutos después de la primera dosis, le endiñan otra (50 microgramos). El paciente esta eufórico. “Puedo verlo muy claro, tan claro. Esto… es todo. Tengo algunos problemas para controlar el lápiz”.

Tercer dibujo: 2 horas y 30 después de la primera dosis. El paciente esta muy concentrado dándole al lapicero. “El contorno parece normal, pero muy vivido, todo cambia de color”.

Cuarto dibujo: 2 horas y 32 minutos después de la primera dosis. El paciente se agarra al papel de dibujo. “Estoy intentando otro dibujo. El contorno del modelo parece normal, pero mi dibujo no. El contorno de mi mano se vuelve extraño. No dibujo muy bien. Haré otro”.

Quinto dibujo: 2 horas y 35 minutos después de la primera dosis. El paciente hace rápidamente otro dibujo. “Haré un dibujo rápidamente… sin parar… una linea, sin interrupción!”. Después de completarlo, el paciente empieza a reír, entonces se sobresalta por algo que ve en la puerta.

Sexto dibujo: 2 horas y 45 minutos después de la primera dosis. El paciente intenta subirse por las paredes, parece bastante agitado, responde lentamente a la peticion de que haga otro dibujo. Se mantiene en silencio. “Yo soy, todo está… cambiando… Me llaman… Su cara… Quién es”. El paciente tararea una melodía y empieza a usar témpera.

Séptimo dibujo: 4 horas y 25 minutos después de la primera dosis. El paciente se estira en la litera unas dos horas, moviendo sus manos en el aire. Vuelve a la actividad repentina y deliberadamente. Cambia la tempera por lápiz y acuarela. “Éste será el mejor dibujo, como el primero, solo lo mejor. Si no soy cuidadoso, perderé el control del movimiento, pero yo no querré porque yo sé, yo sé”.

El paciente dibuja los últimos trazos caminando arriba y abajo de la habitación.

Octavo dibujo: 5 horas y 45 minutos después de la primera dosis. El paciente continúa moviéndose por la habitación, interactuando con el espacio en complejas variaciones. Una hora y media después se sienta otra vez a dibujar. “Puedo sentir mis rodillas otra vez. Pienso que esto esta empezando a acabar. Este es un bonito dibujo, es muy difícil agarrar el lápiz”.

Noveno dibujo: 8 horas después de la primera dosis. El paciente se sienta en la litera. Informa que los efectos estan pasando, excepto por ocasionales distorsiones de nuestras caras. Pide hacer un ultimo dibujo, y hace con entusiasmo. “No tengo nada que decir sobre este ultimo dibujo. Es malo y sin interés. Quiero irme a casa”.

Vía Mindfvck.

I M A G E U P D A T E

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